Desde el momento en que usted enciende por primera vez su nueva PC empiezan a ocurrir una cantidad de procesos acumulativos que, al cabo de algunos meses, harán que el equipo pierda rendimiento y pueda llegar a corromper información. En los peores casos, algunos de estos procesos silenciosos, ocultos, son capaces de dañar el hardware, especialmente el más costoso, como el microprocesador, la memoria o los discos duros.
No, la intención no es aguarle el fin de año. Por el contrario. Guarde esta nota cerca de su PC y siga el plan de mantenimiento que le damos aquí. De esa forma, una computadora moderna, recién comprada, puede dar entre 3 y 5 años de servicios impecables.
El rendimiento de una PC puede verse muy afectado por la falta de mantenimiento, y si hace seis meses sentía que volaba con la PC, ahora es como tratar de estacionar un transatlántico en la cochera.
¿Qué está pasando? Un montón de cosas, pero en una computadora de buena calidad tres factores son vitales:
La cantidad de espacio libre en el disco duro.
El grado de fragmentación de los datos en esa unidad.
La multiplicación de programas residentes.
Si es su primera computadora, estos tres puntos seguramente no le dicen nada. Compró su máquina creyendo que todo iba a ser tan simple como encenderla y usarla; el vendedor nunca le habló de mantenimiento. Tranquilo: los autos, los refrigeradores y las centrales atómicas necesitan mantenimiento; la computadora no iba a ser una excepción.
La buena noticia es que no cuesta un centavo y es fácil de entender. Por lo menos, mucho más fácil de entender que los asuntos relacionados con el auto. Por no mencionar una central atómica.
Espacio de disco
El disco rígido reporta a la PC y, en última instancia, al usuario una cantidad de espacio libre donde se puede seguir escribiendo información (más programas, nuevos documentos). Este espacio se mide en megabytes (MB, millones de bytes; donde cada byte equivale a un caracter) o gigabytes (GB, miles de millones de bytes). Cuando un disco agota su espacio libre, la computadora no funciona más.
¿Tan malo? Sí, y un poco peor también; de hecho, no hace falta agotar el espacio. Si el disco está casi lleno, va a encontrar errores de toda clase.
¿Por qué? Principalmente, porque la máquina necesita el disco para almacenar información de forma temporaria. Si se colma la unidad con datos, el resultado es una serie odiosa de fallos de sistema. Pero hay más, y esto nos lleva al siguiente asunto: la fragmentación de datos.
Un desparramo de bits
El sistema operativo de una computadora es el software que le permite arrancar y funcionar como una PC y no, por ejemplo, como el control de misiles de un caza o el de una embotelladora de sifones. Windows 95, 98, Me, 2000, XP, Mac OS, Unix, Linux, FreeBSD y BeOS son los más conocidos. Sin alguno de éstos, la PC sólo sirve de adorno.
Entre las numerosas funciones del sistema operativo figura el escribir y leer datos de una forma lógica y organizada en los discos duros. Utiliza para esto lo que se conoce como sistema de archivos. Windows 95 y 98 usan el FAT (por File Allocation Table) o el FAT32. El problema es que fue creado para trabajar con diskettes, no para discos duros de 10 gigabytes.
Dicho más fácil, es un sistema de archivos primitivo. Y el más notorio de sus defectos es que cuando usted salva un texto o instala un nuevo programa, el FAT simplemente tira cada paquete de datos donde le queda bien, en cualquier parte donde encuentre espacio libre en el disco (en los discos todo se escribe en bloques de tamaño fijo).
Así que los fragmentos que constituyen un archivo pueden estar desparramados por todo el plato. El resultado es que la PC tardará mucho más en leer un programa (el Word, por ejemplo) si sus fragmentos están esparcidos por el disco que si están contiguos. Aunque el FAT32 permite paquetes más pequeños (de 4 KB) y accede a discos de hasta 2 TB(terabytes, billones de bytes), la fragmentación sigue siendo un problema.
Para hacer que los bloques que forman los programas y documentos del disco estén contiguos hay que ejecutar el Desfragmentador de disco que viene con Windows, llamado defrag.exe (se accede por botón Inicio>Programas>Accesorios>Herramientas de sistema).
Pero antes de llegar a eso, ¿qué relación tiene esto con el espacio libre? Simple: a medida que los datos se fragmentan y el disco se va llenando, se forman como islas de datos por todas partes, y entre ellas nunca queda suficiente espacio para guardar todos los fragmentos de un programa, imagen, canción MP3 o video. Así que la falta de espacio libre provoca cada vez más fragmentación.
Cuándo y cómo
Regla número 1: excepto por períodos muy cortos, no hay que llenar el disco más allá del 75 u 80 por ciento.
Regla número 2: hay que desfragmentar todas la semanas. Además, al ejecutar este programa se corrigen los pequeños errores lógicos que se producen normalmente en el sistema FAT, evitándole así pérdida de datos.
Regla número 3: controle el espacio libre en sus discos duros. Esto es fácil de hacer en Windows: seleccione la unidad en Mi PC y en la barra de estado (la que corre por el pie de la ventana) dice el Espacio disponible y la Capacidad. En la versión 98, XP y 2000 es posible activar el panel lateral para que muestre un gráfico del uso del disco. Ese mismo gráfico se puede ver si se hace clic con el botón derecho sobre el icono del disco y se elige Propiedades.
Residentes indeseables
El tercer factor de deterioro del rendimiento es igualmente invisible. Se trata de programas que se ejecutan sin que nadie los vea. Tienen una función, claro, pero no necesitan interactuar con el usuario. Por lo tanto, no están a la vista. Caso típico, algunos módulos del antivirus, de Windows, del Winamp, del ICQ, etcétera. Se los conoce como programas residentes.
Muchos residentes son útiles, pero otros no sirven para nada y consumen recursos. ¿Solución? El experto descubre de un vistazo qué puede sacar de la Lista de tareas (se accede a ella por medio de Ctrl-Alt-Supr), y también sabe cómo evitar que esos odiosos residentes se vuelvan a cargar (ver recuadro).
Pero más vale prevenir que curar. Al terminar la instalación de un nuevo programa o dispositivo de hardware, reinicie la PC y, cuando regrese Windows, mire si algún nuevo ítem ha aparecido en la Lista de tareas. Excepto en casos especiales (un antivirus, típicamente), no hay razones para que aparezcan residentes. Sin embargo, los mensajeros como ICQ y Messenger, el Winamp y hasta el Office cargan residentes. En todos los casos es posible desactivarlos y cargarlos sólo cuando haga falta.
Si luego de probar software descubre que no le sirve, desinstálelo, reinicie la PC y vuelva a mirar la Lista de tareas. Si el residente sigue allí, consulte con un técnico o lea el recuadro avanzado para eliminarlo.
Por último, cuando mande a colocar un nuevo hardware, exija al técnico que sólo instale el software básico y fundamental para que el periférico funcione. Usted mismo puede decidir si el resto vale la pena ponerse en la máquina.
Si realmente no quiere complicarse la vida y no se siente cómodo configurando la computadora, sólo deje el software instalado por el fabricante. Los residentes -por fortuna- no se instalan de forma espontánea.
Hasta quemarse
Dijimos que los citados son factores vitales en una PC de buena calidad. Pero si no conoce con exactitud el origen de su máquina, hay otras cuestiones por considerar. Principalmente, la temperatura.
Los circuitos calientan mucho al funcionar, sobre todo los procesadores. Actualmente, el cerebro principal de la PC (un Pentium 3, por ejemplo), la tarjeta aceleradora de video y la tarjeta de audio tienen microprocesadores que suman su cuota de calor al interior del gabinete. Si el sistema no tiene la ventilación adecuada, notará que en verano y durante procesos complejos constantes (un jueguito, por ejemplo), la máquina se cuelga. Peor aún, el exceso de calor terminará por acortar la vida útil de los componentes.
Es poco lo que puede hacerse por una PC mal armada después de comprarla. Evítelas, aunque tenga que pagar 100, 200 o 300 pesos más. Si ya la adquirió, puede contactarse con un técnico responsable para que analice la situación. Por lo general, la ventilación del equipo mejora poniendo un gabinete decente y reduciendo la cantidad de placas en el interior.
En resúmen
No ocupe más del 75 a 80% del disco rígido.
Desfragmente una vez por semana.
Instale filtros de tensión en el módem.
Evite instalar software indiscriminadamente y controle los programas residentes.
No mueva la máquina innecesariamente.
Controle la temperatura en el interior del equipo.
Cuando la PC parece perder performance con el tiempo
El rendimiento relativo puede entenderse si imagina que se compra un auto para una familia tipo. Todo va bien hasta el día en que sale de vacaciones con unos vecinos y todas sus valijas en el baúl y el techo. Su auto ya no es el mismo. No pica, no reacciona y consume más combustible. El motivo es simple: lleva tres veces su carga normal.
Si compra una PC hoy, las versiones de sus programas favoritos estarán diseñadas para funcionar bien en un equipo de su clase. Pero dentro de dos años todo el software será más exigente, más pesado, necesitará más memoria, más espacio de disco, más capacidad de cálculo y aunque su máquina podrá todavía ejecutarlo, el rendimiento percibido será mucho menos satisfactorio.
Una buena forma de no perder la performance relativa es seguir usando las versiones de los programas que vinieron con la PC o que compró en esa época.
La regla es: si pasaron dos años entre la versión actual y la que usted tenía originalmente, va a tener que actualizar también el hardware para que no entorpezca su equipo.
El otro defrag
En Windows 98 Microsoft incorporó una función supuestamente muy útil que en la práctica es un auténtico dolor de cabeza. Win98 instruye al desfragmentador para que coloque los bloques de los programas más usados al principio del disco.
Pero como nadie usa siempre los mismos programas en la misma medida, el resultado es que cada vez que se desfragmenta con Windows 98, se vuelven a reordenar los programas más usados. Esto supone mover varios cientos de megabytes, bloque por bloque. Bueno, tarda una eternidad.
Solución: desactivar esta función. Apriete la tecla con el símbolo de Windows (la que está a la izquierda, entre Control y Alt) en combinación con la letra R. Se abre el cuadro de diálogo Ejecutar. Escriba defrag y presione Enter. Haga clic en el botón Configuración. Se abre otra ventana. Quítele el tilde a la casilla etiquetada Reordenar los archivos de programa para que mis aplicaciones se inicien más rápido.
Windows 2000 y XP tienen un sistema mucho más eficiente para desfragmentar sus discos duros. Pero todo lo bueno se puede mejorar.La compañía alemana O&O tiene en línea un excelente desfragmentador para Windows 2000 (lo probamos con XP y también funciona). Se lo baja de http://www.oosoft.de/english/products y es totalmente gratuito para uso personal. Al instalarlo, por si acaso, dígale que no reemplace el Defrag original y que no sea la aplicación predeterminada para esta tarea.
Deshágase de los residentes
La carpeta Inicio y una entrada del Registro son las claves
Los programas tienen dos formas de meterse en nuestra PC y enquistarse ahí, arrancando con la máquina. Una es por medio de la carpeta Inicio. Se la encuentra en Botón Inicio>Programas>Inicio (sí, es un poco confuso; en inglés es Botón Start>Programs>Startup).
Si ve en esa carpeta un programa que no quiere que vuelva a arrancar con Windows, simplemente arrástrelo al Escritorio o a la Papelera de reciclaje.
La otra forma es más ladina. Se instalan en una clave del Registro. Debe usarse el Editor del Registro de Windows (regedit. exe) para eliminar esos programas insolentes. Tenga mucho cuidado, un Registro que se ha corrompido no permitirá que Windows vuelva a arrancar.
Normalmente, los programas que se inician con el sistema se alojan en HKEY_LOCAL_MACHINE\SOFTWARE\Microsoft\ Windows\CurrentVersion\Run. |