| EVALUACIÓN Y CAPACITACIÓN DOCENTE: "La piedrita en el zapato" |
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¿No han sentido alguna vez que la evaluación final del docente se torna en "la piedrita del zapato" perturbando e inquietando a todos los involucrados? ¿Será porque implica "calificación" o porque hay un área de incertidumbre que puede significar también "descalificación"?.
Siendo Directora me pregunté una y mil veces "cómo" hacer para que este momento que produce tanta incomodidad pueda transformarse definitivamente en un espacio de enriquecimiento profesional. Pero solo cuando descubrí el "porqué" de ese malestar pude hallar estrategias superadoras. |
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| El por qué de la evaluación docente |
La evaluación es una instancia donde se emite un juicio de valor que compromete tanto la AUTOESTIMA del evaluado como la del evaluador. Por esto constituye un condicionante vincular. No es solo un momento por el que hay que pasar; no es una circunstancia que se detiene en un tiempo evaluativo. Existe el "después". Y allí encontramos la verdadera razón y consecuencia de esta comprometida tarea: Ese "después" además será el "antes" de una próxima evaluación y un "mientras" pedagógico-vincular que puede quitar efectividad al proceso de aprendizaje del alumno, comprometiendo la calidad educativa y el sistema de convivencia.
Si bien hablamos de una evaluación de proceso y formativa donde el estímulo , la orientación y el acompañamiento debe ser lo que la caracterice, la instancia de la calificación que le da la puntada final a la evaluación sumativa suele percibirse como una amenaza y hasta puede escalar al miedo paralizante. Si esto es legitimado por una imagen de la planilla de calificación o informe que no coincida con la propia imagen, surge la IRA (Con distinta manifestación), y se quiebra el vínculo. La consecuencia la podemos imaginar tanto si nos colocamos en lugar del evaluador como en la del evaluado.
¿Cómo transformar entonces esta evaluación sumativa de un Ciclo, en formativa con respecto a la capacitación profesional del docente.? |
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| La estrategia clave es la AUTOEVALUACIÓN: porque en ella somos evaluador y evaluado al mismo tiempo... Pero atención... Existen formas de estructurar la autoevaluación para guiarla hacia un verdadero juicio de valor que propicie la coincidencia con el punto de vista del evaluador en el momento de la calificación. Obviamente también aquí cuenta la ética de quien construye esa guía de autoevaluación, por eso y para evitar toda actitud especulativa o desconfianza ante el mismo instrumento, se propicia un espacio de consenso inicial. |
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La estructura de la planilla de autoevaluación se asentará sobre tres columnas:
a- LA ANTICIPACIÓN: Al iniciar el Ciclo el Equipo Directivo presenta a los docentes una planilla con indicadores que definen lo que se espera de ellos, según el Ideario Institucional, la operatividad y efectividad pedagógica y la Normativa vigente. Se somete a reflexión e intercambio y si es necesario se realizan ajustes. Todos firman su conformidad.
b- LA ESPERANZA: Cada indicador señalará cuatro columnas: Bueno - Muy bueno - Mejorable - Observaciones. No existe ni el "Regular", ni el "Malo". En la palabra "Mejorable" se ofrece junto a la de observaciones, la oportunidad , confianza y esperanza que necesita la persona, el profesional, para superarse.
c- EL COMPROMISO: En esta columna de observaciones, el mismo docente escribe la estrategia que seguirá para superar lo "Mejorable".
Esta planilla será completada por el docente en dos momentos evaluativos al año. En la mitad y al final.
El Directivo tendría por cada docente otra planilla igual, que completará colocando su punto de vista. Luego, en entrevista individual, docente y directivo comparan las dos planillas, se dialoga y se promueve el cambio.
En realidad, lo que se evalúa va más allá de los indicadores. Se evalúa el profesionalismo en la misma capacidad de autocrítica. Un docente que es capaz de colocar varios items "mejorables", comprometiéndose con una propuesta de verdadero mejoramiento, que se relaciona con el "después" y que en ese "después" transformado en el "antes"demuestre concretos logros, es realmente un docente 10.
Y aquí pasaríamos a otro tema: la importancia que tiene en ese "después" el seguimiento, el estímulo, el asesoramiento que tiene la responsabilidad de ofrecer el director, atendiendo los compromisos contraídos por cada docente. Una auténtica evaluación Formativa empieza en la Evaluación final.
Si el directivo usa los "mejorable" considerando solo el déficit y no valorando la ACTITUD y VOLUNTAD de cambio, -bajando el concepto o calificación por ejemplo-, no obtendrá el mismo resultado: Nadie hará "autoreflexión" y en otra oportunidad no encontrará un solo "mejorable"y sí observará que todos completan el "Muy bueno". Esto se ve en organizaciones muy verticalistas. El protagonismo genera otro efecto: compromiso.
El crecimiento profesional de cada docente está íntimamente ligado al tipo de liderazgo del Equipo Directivo
Desde mi experiencia personal -y humorísticamente hablando- con esta estrategia el Equipo Pedagógico de la escuela pasa de la "piedrita en el zapato" a las "pantuflas"... Así se siente la horizontalidad...
¿Será posible que el docente baje este modelo al aula? |