Aceptar significa
encontrar dentro de ti
la serenidad
para dejar atrás el pasado
con sus errores y remordimientos,
avanzar hacia el futuro
con una nueva perspectiva
y valorar la posibilidad
de tener una segunda oportunidad.
Aceptar significa
que volverás a sentir seguridad
cuando lleguen momentos difíciles
a tu vida,
y consuelo para aliviar tu dolor.
Descubrirás nuevos sueños,
renovadas esperanzas
y el perdón en tu corazón.
Aceptar no significa
que serás siempre perfecto.
Simplemente significa
que siempre podrás superar las imperfecciones.
La aceptación es el camino hacia la paz,
al dejar atrás todo lo peor,
conservar todo lo mejor
y encontrar dentro de ti la esperanza
que se mantiene toda la vida.
La aceptación es la mejor defensa
que tiene el corazón;
el amor es el bien más preciado
y el modo más fácil
de seguir creyendo
en ti mismo
y en los demás.